Ensalada de tornillos

Hoy ha sido una tarde noche de chapuzas en casa. Había que hacer unos agujeros, y como siempre le pedí el taladro a mi señor padre, que generosamente se ofreció a venir él mismo con el percutor. Vamos, que venía a ayudar, no vaya a ser que no supiera enchufarlo, o algo 🙂

La tarde ha podido acabar en tragedia, pero al final ha salido todo bien. Un pequeño accidente que hemos subsanado, encontrando además los tamaños necesarios en la ensalada de tornillos que hemos preparado… Todo bien, todo correcto 🙂